SsangYong XIV Air y Adventure

Anticipan el diseño final del próximo SUV

SsangYong XIV Air y Adventure

Según cuenta SsangYong, los dos concepts tendrán una imagen muy parecida a la del modelo final.El Salón del Automóvil de París será el escenario que desvelará dos nuevos concepts de la marca coreana. Se trata del XIV Air y el XIV Adventure, dos modelos que anticipan las líneas de diseño del futuro SUV del segmento B que se lanzará al mercado en 2015. Según nos cuenta SsangYong, los dos concept car, serán muy parecidos a la versión definitiva del futuro SUV.

Durante varios Salones hemos ido conociendo las múltiples evoluciones del XIV (eXciting user-Interface Vehicle) que apareció en 2011 en la cita alemana de Frankfurt. El XIV presenta una carrocería compacta con un diseño de líneas estilizadas y fluidas basadas en la filosofía “Nature Born – 3 Motion” que aplica SsangYong, la cual busca el equilibrio necesario entre estilo y practicidad.

 

SsangYong XIV Air y Adventure

La versión Adventure se muestra como una alternativa un poco más campera.La versión “Air” se asemejará más al futuro SUV, sin embargo la variante “Adventure” incorporará una puesta a punto más campera, con refuerzos plásticos adicionales y una baca en el techo de gran capacidad. Ambos presentan una longitud total de 4.195 mm y una distancia entre ejes de 2.600 mm.

Los motores elegidos para ambas versiones serán dos 1.6 litros, uno diésel y otro gasolina, ambos inéditos en la gama de modelos SsangYong y que cumplen con la normativa de gases Euro 6.

En la cita parisina conoceremos más detalles.

Subaru Outback: nueva generación fiel a sus orígenes

Subaru ha producido 14 millones de vehículos con su reconocido sistema de tracción total, y cerca de 4.830.000 Outback han salido de sus fábricas, cifras bastante respetables para una marca pequeña que ahora renueva a conciencia este modelo con la llegada de la quinta generación.

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Veinte años después de su lanzamiento (la primera generación data de 1995), el Subaru Outback no ha cambiado tanto. El concepto original de la marca japonesa no ha perdido sus raíces, es decir, sigue fiel al bóxer y la tracción AWD, interpretados si cabe en su versión más refinada. Es la conclusión que sacamos después de habernos puesto a los mandos de este particular automóvil crossover y familiar, o viceversa.

Antes de reflejar nuestras impresiones de conducción, conviene hacer un breve repaso al nuevo diseño. Como verás en las fotos, el estilo es continuista con su predecesor, si bien la inclusión de nuevas ópticas, con tecnología led para las luces de cruce, posición y frenado, junto con la nueva parrilla delantera, nos presentan un coche ligeramente más moderno a la vista, sobrio y robusto. En cuanto a dimensiones, el Outback ha experimentado un ligero crecimiento.

Es 25 mm más largo (llega a los 4.81 metros) y 20 mm más ancho, aunque mantiene la misma altura. En su interior nos volvemos a encontrar con una gran amplitud, sobre todo en el espacio disponible entre las filas de asientos delantera y trasera. El maletero también ofrece más capacidad y crece 33 litros hasta alcanzar un total de 559 litros, contando los 47 litros escondidos en un doble fondo.

Los nuevos materiales utilizados en el interior, más agradables ante nuestros ojos y también al tacto, confieren un ambiente más elegante. No obstante, hay que tener en cuenta que no tuvimos acceso a los acabados de acceso a la gama, sólo a los niveles más altos dotados de cuero y más equipamiento que lógicamente transmiten una mayor sensación de calidad.

Ese refinamiento se refleja en la nueva instrumentación o en la nueva consola central en la que los distintos sistemas (climatización, radio, navegador, etc) se disponen de forma funcional y con un diseño claro que huye de diseños sobrecargados. Sobre todo nos gustó el nuevo sistema multimedia integrado con pantalla color de 7 pulgadas (de serie a partir de las versiones Executive).

En marcha

Los cambios en el apartado dinámico son más profundos y una vez en marcha el Outback hace gala de una calidad de rodadura notable. Los ruidos y vibraciones se han reducido con la adopción de paneles de insonorización más gruesos. A su vez, la carrocería ahora es más rígida (aumenta un 67% la rigidez torsional) y ofrece un menor balanceo. Otro elemento mejorado se refiere a la dirección, de tacto algo eléctrico pero un poco más directa que antes.

Entre las cualidades del Outback, no podemos dejar de destacar su polivalencia. A decir verdad no es el mejor familiar que ha pasado por nuestras manos, ni el mejor crossover, pero es capaz de ofrecer un buen equilibrio en todo tipo de ambientes de la mano de un efectivo sistema de tracción total, el cual transmite mucha seguridad en carretera y permite salir fuera del asfalto con garantías.

Para ello también dispone del sistema X-Mode (novedad en las versiones diésel automáticas) que actúa sobre motor y cambio, tracción, y VDC para optimizar la adherencia sobre superficies más deslizantes. Incluye el control de descenso. Como novedad, figura la nueva función Active Torque Vectoring (mejora el paso por curva frenando la rueda interior cuando sea necesario) integrada en el sistema VDC de control de estabilidad y tracción.

La gama de motores es la misma de la generación precedente, aun cuando desde la marca nos han asegurado que los dos propulsores disponibles han sufrido bastantes modificaciones. La oferta de gasolina, residual en este segmento, está representada por un 2.5 de 175 CV –dos más que antes-, aunque sólo pudimos probar el 2.0 diésel de 150 CV, mejorado en consumo (5,6 litros asociado al cambio manual, y 6,1 litros con el automático), junto con la renovada transmisión por variador de siete marchas prefijadas denominada Lineartronic.

En lo que respecta al cambio, su funcionamiento es correcto y no hay un excesivo resbalamiento a la hora de transmitir el par; el paso de una marcha a otra es rápido y suave. El motor bóxer diésel, por su parte, responde bien desde bajo régimen y no suena en exceso, aunque sus prestaciones no son muy elevadas.

Las primeras unidades del nuevo Subaru Outback comenzarán a llegar al mercado español a partir de febrero. La marca japonesa ha lanzado una atractiva campaña comercial con descuentos de 3.000 euros en una gama que arranca en los 29.900 euros (la versión diésel manual con acabado Sport).

En total habrá 7 versiones distintas y 3 niveles de acabado, destacando en todo caso un equipamiento completo desde su acceso con elementos de serie como los asientos calefactables, el control de crucero, el asiento del conductor eléctrico, o la cámara de visión trasera, siendo el portón eléctrico o el sistema multimedia de 7 pulgadas para los acabados superiores.

La novedad más importante en el equipamiento se refiere al renovado sistema de seguridad preventiva EyeSight desarrollado por Subaru, aunque sólo se ofrecerá de serie asociado a las variantes con cambio Lineartronic (en manual no será posible montarlo siquiera en opción). Entre sus funciones incluye la frenada de precolisión automática hasta 50 km/, el control de crucero adaptativo, y alerta de cambio de carril.

A diferencia de los sistemas de otras marcas, el EyeSight emplea una doble cámara cuyo software analiza la imagen resultante, y detecta y diferencia la presencia de obstáculos (coches, peatones, bicicletas…) para prevenir accidentes.